jueves, 8 de enero de 2009


No me despiertes cuando vengas
Y no me hables al oído
Ya no me sirven tus palabras
Apague el sueño demasiado temprano

Deje una carta en la mesa
Con muy poca lucidez
Pero el amor no se olvida
Toda mi vida rendida a tus pies
Hay momentos que no recuerdo nada
Hay momentos que no puedo olvidar

Hay momentos que por las madrugadas
Me arrepiento y empiezo a temblar
Cinco segundos de gracia
Y mil horas sin razón
Sequé mis lágrimas en espejos fríos
Y soy la sombra de ayer

No hay comentarios: